HELOMA O CALLO:

Con la terminología científica de   HELOMA, (más conocido como callo) del griego helos, clavo y oma, tumor, tiloma, callo producido generalmente por presión nos referimos al  acumulo de queratina, (en la capa cornea de la epidermis) en zonas  circunscritas

    Un heloma es un engrosamiento de la piel, compuesto por células muertas, queratinizadas, descamadas, impactadas, distorsionadas en zonas de  roce y fricción  

    El heloma  se manifiesta como una superficie queratósica,  de bordes circunscritos bien delimitados, es  una masa seca cornea y dura,  amarillenta  o blanco-amarillenta, en el centro de la  masa cornea en ocasiones aparece un núcleo duro, también coloquialmente llamado “clavo” de coloración más pálida,  que se introduce hacia tejidos subepidérmicos.

Etiología:

   La causa de la aparición de los helomas o callos es la presión o fricción anormal de forma continua contra la piel del dedo contiguo o contra la piel del calzado, como norma general, pero la causa se puede deber a :

 

 

    Factores extrínsecos, como:  

  Factores intrínsecos tales como:  

 

Evolución:

            El heloma o hiperqueratosis puede ir pasando por diferentes fases:

  1. Periodo de sensibilidad o fase de hiperqueratosis, simplemente es un engrosamiento de la epidermis, los dolores son poco acusados.

  2. Periodo doloroso o fase higroma: Se constituye la bolsa serosa, además de la hiperqueratosis superficial existen puntas corneas, esta inflamación puede progresar llegando hasta el tejido óseo y produciéndose la.

  3. Fase de periostitis:  Que es la inflamación del periostio, con aumento de la actividad de los osteoclastos, produciéndose  una  reorganización de dicho calcio anárquica en los tejidos blandos adyacentes y en la superficie ósea, lo que formará una exostosis.  

Clasificación:

    Dentro de los helomas podemos distinguir claramente tres clase de helomas que son:

Heloma dorsal: 

      Las causas generales de los helomas dorsales , son como consecuencia de los defectos de alineación de los dedos, por la hiperpresión a roce de la cabeza de la falange contra el calzado,  el lugar de aparición de estos helomas dependerá de la forma que adopte el dedo, pudiéndose presentar tres deformaciones: en garra, en martillo o en mazo, el callo se formará bien en la   articulación interfalángica próximal, en la distal o en el pulpejo o yema del dedo.

El quinto dedo es un ejemplo aparte, pues  además de ser uno de los helomas de más frecuente aparición, se caracteriza por una doble alteración,  que se manifiesta por la existencia de un  cóndilo prominente  y por la doble rotación de la falange en dos planos:

                      En el plano longitudinal con rotación externa o en varo.                                                 

                           En un plano  transversal en addución o hacia adentro.

             

   La rotación del dedo se produce como consecuencia del desequilibrio entre el flexor común de los dedos y el cuadrado plantar, en un pie pronado el cuadrado plantar pierde su acción de modificar la línea de tracción  del flexor largo de los dedos.

 

Heloma interdigital:

                Los helomas interdigitales se producen como consecuencia  de la irritación persistente y continuada de dos dedos, debido a una prominencia ósea adyacente que da como resultado la formación de un heloma o callosidad dolorosa.

                Estos helomas o callosidades se caracterizan por ser de consistencia blanda y de color blancuzco, o blanco amarillento.

                La callosidad blanda ocurre cuando la compresión de la las carillas articulares de las articulaciones interfalángicas son coincidentes o chocan entre sí, en este caso también la más frecuente suele ser el heloma interdigital de la cara interna del quinto dedo.

    Heloma peri-subungueal:

                El heloma peri-subungueal como su propio nombre indica es que es el que se forma en confluencia con la lamina ungueal.

                Este callo o heloma se produce como consecuencia de la presencia de una exostosis en la falange distal y a un calzado de pala estrecha o bajo de puntera, esta fricción o roce continuado será el causante de dicho heloma.  

 

 

Tratamiento:

           En la mayoría de nuestros pacientes, el primer tratamiento es la quiropodia, si bien se debe valorar la recurrencia o si persiste el dolor después de haber eliminado el heloma, también está indicado la confección las órtesis de silicona, considerando como las más apropiadas las que protegen a la vez que alinean el dedo respecto a los demás, en el caso del quinto dedo consideramos que la órtesis de silicona más indicada  es el elemento diafisario del quinto dedo,  elemento que ocupa  el borde lateral de la diáfisis de la falange proximal del quinto dedo,  cuyo principal objetivo será, evitar la presión y el roce  causante del heloma, y corregir la rotación  externa, en cuyo caso la silicona habrá que prolongarla más plantármente.

 

La solución definitiva  será la Cirugía Podológica, que se realiza bajo anestesia local y de pronta recuperación. 

Prevención:

        Es muy necesario  el informar al paciente de una serie de autocuidados para retrasar la recurrencia el mayor tiempo posible, entre los más generales estará el uso de un calzado cómodo y fisiológico, el uso de calcetines de algodón o hilo, evitando las fibras y materiales acrílicos, el mantener la piel en las mejores condiciones fisiológicas, de hidratación en el caso del heloma dorsolateral, por sequedad extrema de la piel.