CALZADO DEPORTIVO:

 

   PARTES DEL CALZADO:

 

     La clave de la zapatilla, esta en dos conceptos: Estabilidad y amortiguación.

 

"En función de la actividad a realizar el deportista opta por una condición u otra o elige una función mixta"

       

           La  amortiguación es la absorción del impacto que sufre el pie en el contacto con el suelo, cuanto más se comprime un material menor dureza tiene y confiere una menor estabilidad  al pie.

 

              Cuanto menos se pueda comprimir, mayor   control y estabilidad le dará al pie y menor absorción de impacto y la apreciarás una mayor dureza en la zapatilla y menor amortiguación.

 

      Dos partes claves de la zapatilla en la estabilidad/amortiguación son:

 

La suela:  Cumple la función de absorber el impacto  durante el contacto del pie y ayuda a favorecer el impulso ejercido  or el pie en el despegue, habitualmente está confeccionado en caucho inflado o de goma de carbón endurecido, la primera tiene la ventaja de ser más ligera pero es de menor resistencia que la goma de carbón.

 

La entresuela: Se encuentra entre la suela y la parte superior y junto con la suela ayuda a absorber el impacto y amortiguar el pie controlando los movimientos de pronosupinación, suele estar confeccionado en poliuretano o en eva, las zapatillas más modernas han incorporado otros materiales como los foam, geles etc. consiguiendo mayor duración stabilidad y absorción del impacto a la zapatilla, lo que marca la diferencia de unas a otras..

 

El contrafuerte: Es la parte rígida de la zapatilla que rodea el talón dándole estabilidad al mismo, siendo aconsejable que este tenga cierta rigidez para conferir estabilidad, es conveniente que este acolchado para proteger la fricción del tendón de Aquiles.

            

Talonera:  Es una pequeña alza o talonera que eleva la parte del talón de la zapatilla con respecto a la parte del antepié  mejorando la absorción del impacto del talón contra  el suelo,  reduciendo la tensión en el tendón de Aquiles.

  

La zona superior: No interfiere ni en la estabilidad ni en la amortiguación del pie, su función es la de mera protección del  pie y dependiendo de los materiales en los que esté confeccionado será más o menos transpirable y lavable, en esta parte está la lengüeta que sirve de protección del pie por la presión de los cordones.

 

 

La Asociación Americana de Running & Fitness

y la Academia Americana de Podología en Medicina del Deporte recomienda los siguientes aspectos

CUANDO VAYAS A COMPARAR EL CALZADO TEN EN CUENTA LOS SIGUIENTES ASPECTOS:

     Numeración y tamaño:

  1. Es conveniente probarse el calzado al final del día o después de realizar ejercicio, pues es cuando los pies están más fatigados e hinchados.
  2. Asegurate que hay un centímetro entre tu dedo más largo y el calzado estando de pie.
  3. Pruébate el calzado deportivo en ambos pies, pues habitualmente los dos pies no tienen la misma numeración, siempre hay uno más grande que otro.
  4. Pruébate  el calzado deportivo con los calcetines o medias que uses al hacer deporte, si llevas platillas también pruébatelo con las plantillas puestas, si la zapatilla lleva una suela interna asegurare que se puede sustituir por la plantilla que te confecciono el podologo.

      Confort y comodidad:

  1. Una vez elegida la numeración camina por la tienda con ellas, siente cómodo, no esperes a que la zapatilla se adpate al pie, la sensación debe ser optima desde el primer momento.
  2. La zona de la lazada y de la lengüeta debe de estar suficientemente acolchada, especialmente si tienes prominencias óseas en el dorso del pie o con mucho puente.
  3. La zona anterior debe permitir albergar los dedos cómodamente.

       Calidad:

  1. Déjate aconsejar por compañeros experimentados que realicen tu misma actividad deportiva.
  2. Prueba diferentes modelos antes de decidirte por una marca en concreto, existen tiendas especializadas en calzado deportivo atendida por profesionales conocedores del material que te pueden aconsejar en función de la actividad deportiva que realices.
  3. La suela se debe flexionar fácilmente en la zona de despegue y no en la mitad de la zapatilla, donde debe de mantenerse lo más rígida posible.
  4. La parte media debe sujetar el pie de forma estable para impedir que se desplace hacia adelante los dedos golpeándolos con la puntera del calzado.
  5. El contrafuerte debe sujetarte el talón sin que te oprima en exceso o que el talón se mueva y levante al caminar.
  6. Observa que la zapatilla este equilibrada por detrás, y que su eje central sea perpendicular al suelo.
  "Ante cualquier duda sobre alteraciones biomecánicas en tu pie pide consejo a tu podólogo"


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